Amamantando en primera hora, Daniel Galantz. Portada libro, Argentina 2004
Madre recién parida, sentada, amamantando al bebé que aún está unido por el cordón umbilical a la placenta por salir. Postura sentada, no sujeción del pecho (derecho). Padre/pareja detrás.
Dimensiones: 198 x 140 mm.
Ilustración del humorista gráfico e ilustrador afincado en Buenos Aires Daniel Galantz (Montevideo 1974) para la portada y última página del libro «Parir en Libertad. En busca del poder perdido» de Raquel Schallman, partera especializada en partos domiciliarios. Editado por la autora. ISBN: 987-43-7705-4
La Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), la Federación Internacional del Ginecología y Obstetricia (FIGO) y múltiples sociedades de salud materno-infantil recomiendan iniciar el amamantamiento en los primeros 60 minutos de vida, así como dar el pecho en forma exclusiva hasta los 6 meses y, de manera complementaria, hasta los 2 años. Al amamantar durante la primera hora, el recién nacido recibe el calostro, se previenen infecciones y se reduce el riesgo de mortalidad neonatal. Un inicio temprano mejora la instauración y duración de la lactancia materna. La primera hora de vida es también llamada la «hora mágica».
Actualizado el: 21/07/2026
Ilustración del humorista gráfico e ilustrador afincado en Buenos Aires Daniel Galantz (Montevideo 1974) para la portada y última página del libro «Parir en Libertad. En busca del poder perdido» de Raquel Schallman, partera especializada en partos domiciliarios. Editado por la autora. ISBN: 987-43-7705-4
La Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), la Federación Internacional del Ginecología y Obstetricia (FIGO) y múltiples sociedades de salud materno-infantil recomiendan iniciar el amamantamiento en los primeros 60 minutos de vida, así como dar el pecho en forma exclusiva hasta los 6 meses y, de manera complementaria, hasta los 2 años. Al amamantar durante la primera hora, el recién nacido recibe el calostro, se previenen infecciones y se reduce el riesgo de mortalidad neonatal. Un inicio temprano mejora la instauración y duración de la lactancia materna. La primera hora de vida es también llamada la «hora mágica».




