Biberón, Museo Catedral Tarragona. Fotografía, España 2014
Dimensiones: 2090 x 2560 píxeles
Biberón fabricado del siglo II, Terra Sigillata africana, clasificado como Hayes 123 – Lamboglia 15. Procedente de la provincia Romana de África Proconsular en el noroeste de África. Está fabricado con arcilla muy fina de acabado rojo-anaranjado y firmada (Terra sigillata = cerámica sellada) con el sello del taller. Se conserva en el Museo Diocesano del Arzobispado de Tarragona, anexo a la Catedral.
Biberones como el de la imagen tenían dos orificios, en uno se introducía un trapo que era succionado por el lactante y el otro se ocluía de modo intermitente con el dedo par regular el flujo de salida por el otro extremo.
La alimentación artificial de lactantes es conocida desde antiguo, encontrándose en yacimientos arqueológicos desde 2.000 años a. C. numerosas vasijas con boquilla que probablemente servían de biberón para niños pequeños. Desde antiguo era conocido el fracaso irremediable de la alimentación con leche de animales que acababa casi indefectiblemente con la muerte del lactante si este era menor de 4 a 6 meses debido al mayor contenido (3 a 4 veces más) de proteínas y minerales (sodio y potasio sobre todo) respecto a la leche de mujer de las leches de animales como la vaca o la cabra que no son toleradas por recién nacidos y lactantes pequeños, que pueden fallecer deshidratados en pocas semanas. La leche de cabra, tenida popularmente como más digestiva que la de vaca, es tan diferente o más que la de mujer, según se aprecia en esta tabla de composición centesimal (g/100 cc) de leches:
Leche Proteinas Grasa Lactosa Minerales
Mujer 1,1 4,2 7 0,2
Vaca 3,4 3,7 5 0,7
Cabra 3,4 4.5 4,3 0,8
Fotografías tomadas por la dirección de Telasmos con motivo de la invitación de la asociación de madres de Tarragona Tecletes para dar una charla sobre historia de la crianza.
Biberón fabricado del siglo II, Terra Sigillata africana, clasificado como Hayes 123 – Lamboglia 15. Procedente de la provincia Romana de África Proconsular en el noroeste de África. Está fabricado con arcilla muy fina de acabado rojo-anaranjado y firmada (Terra sigillata = cerámica sellada) con el sello del taller. Se conserva en el Museo Diocesano del Arzobispado de Tarragona, anexo a la Catedral.
Biberones como el de la imagen tenían dos orificios, en uno se introducía un trapo que era succionado por el lactante y el otro se ocluía de modo intermitente con el dedo par regular el flujo de salida por el otro extremo.
La alimentación artificial de lactantes es conocida desde antiguo, encontrándose en yacimientos arqueológicos desde 2.000 años a. C. numerosas vasijas con boquilla que probablemente servían de biberón para niños pequeños. Desde antiguo era conocido el fracaso irremediable de la alimentación con leche de animales que acababa casi indefectiblemente con la muerte del lactante si este era menor de 4 a 6 meses debido al mayor contenido (3 a 4 veces más) de proteínas y minerales (sodio y potasio sobre todo) respecto a la leche de mujer de las leches de animales como la vaca o la cabra que no son toleradas por recién nacidos y lactantes pequeños, que pueden fallecer deshidratados en pocas semanas. La leche de cabra, tenida popularmente como más digestiva que la de vaca, es tan diferente o más que la de mujer, según se aprecia en esta tabla de composición centesimal (g/100 cc) de leches:
Leche Proteinas Grasa Lactosa Minerales
Mujer 1,1 4,2 7 0,2
Vaca 3,4 3,7 5 0,7
Cabra 3,4 4.5 4,3 0,8
Fotografías tomadas por la dirección de Telasmos con motivo de la invitación de la asociación de madres de Tarragona Tecletes para dar una charla sobre historia de la crianza.


