Caridad, Ingres. Ilustración, Francia 1944
Postura sentada, no sujeción del pecho (derecho).
Dimensiones: 215 mm (dibujo), 310 x 225 mm (hoja)
Fotograbado publicado como “Maternidad” en una revista francesa (¿Forme et Couleurs?) de 1944. Se trata de una imagen de la alegoría de la Caridad, copia de la realizada en cartón hacia 1843 como boceto preparatorio para la vidriera de la capilla de San Fernando (actual iglesia de Nuestra Señora de la Compasión, en París) que se conserva en el Museo del Louvre. Es obra del pintor y músico francés Jean-Auguste-Dominique Ingres (Montauban, 1780 – París, 1867).
La alegoría de la Caridad en forma de una mujer amamantando o cuidando a varios niños es muy habitual en el arte, denominándose las obras, en ocasiones, como “Alma Parens” (en latín, madre nutricia o madre protectora).
La Caridad es una virtud cristiana, opuesta al odio y a la animadversión. Es una de las tres virtudes teologales junto con la Fe y la Esperanza. Definida en las palabras de Cristo: “Amarás .. a tu prójimo como a ti mismo” (Mat 19:19 y 22:39, Mar 12:31 y Luc 10:27), San Pablo la equipara al Amor y la define como superior en excelencia a las otras dos virtudes (1Cor 13:13).
Fotograbado publicado como “Maternidad” en una revista francesa (¿Forme et Couleurs?) de 1944. Se trata de una imagen de la alegoría de la Caridad, copia de la realizada en cartón hacia 1843 como boceto preparatorio para la vidriera de la capilla de San Fernando (actual iglesia de Nuestra Señora de la Compasión, en París) que se conserva en el Museo del Louvre. Es obra del pintor y músico francés Jean-Auguste-Dominique Ingres (Montauban, 1780 – París, 1867).
La alegoría de la Caridad en forma de una mujer amamantando o cuidando a varios niños es muy habitual en el arte, denominándose las obras, en ocasiones, como “Alma Parens” (en latín, madre nutricia o madre protectora).
La Caridad es una virtud cristiana, opuesta al odio y a la animadversión. Es una de las tres virtudes teologales junto con la Fe y la Esperanza. Definida en las palabras de Cristo: “Amarás .. a tu prójimo como a ti mismo” (Mat 19:19 y 22:39, Mar 12:31 y Luc 10:27), San Pablo la equipara al Amor y la define como superior en excelencia a las otras dos virtudes (1Cor 13:13).


