Caridad, Vicent Monlleó. Placa cerámica, España 2010
Postura sentada, sujeción del pecho (derecho) por debajo, con la palma y el pulgar de la mano en "C".
Dimensiones: 295 x 194 x 13 mm.
Caridad, placa de cerámica cocida y policromada realizada en 2010 por encargo al pintor ceramista Vicent Monlleó, de la Colla Monlleó, en la Plaza redonda de Valencia, como esbozo para un reloj de sol encargado por la dirección de Telasmos. Basado en una adaptación libre de una Caridad de Lucas Cranach el Joven (imagen 5) que se conserva en la Galería de Arte de Hamburgo.
La alegoría de la Caridad en forma de una mujer amamantando o cuidando a varios niños es muy habitual en el arte, denominándose las obras, en ocasiones, como “Alma Parens” (en latín, madre nutricia o madre protectora).
La Caridad es una virtud cristiana, opuesta al odio y a la animadversión. Es una de las tres virtudes teologales junto con la Fe y la Esperanza. Definida en las palabras de Cristo: “Amarás .. a tu prójimo como a ti mismo” (Mat 19:19 y 22:39, Mar 12:31 y Luc 10:27), San Pablo la equipara al Amor y la define como superior en excelencia a las otras dos virtudes (1Cor 13:13).
Caridad, placa de cerámica cocida y policromada realizada en 2010 por encargo al pintor ceramista Vicent Monlleó, de la Colla Monlleó, en la Plaza redonda de Valencia, como esbozo para un reloj de sol encargado por la dirección de Telasmos. Basado en una adaptación libre de una Caridad de Lucas Cranach el Joven (imagen 5) que se conserva en la Galería de Arte de Hamburgo.
La alegoría de la Caridad en forma de una mujer amamantando o cuidando a varios niños es muy habitual en el arte, denominándose las obras, en ocasiones, como “Alma Parens” (en latín, madre nutricia o madre protectora).
La Caridad es una virtud cristiana, opuesta al odio y a la animadversión. Es una de las tres virtudes teologales junto con la Fe y la Esperanza. Definida en las palabras de Cristo: “Amarás .. a tu prójimo como a ti mismo” (Mat 19:19 y 22:39, Mar 12:31 y Luc 10:27), San Pablo la equipara al Amor y la define como superior en excelencia a las otras dos virtudes (1Cor 13:13).




