Caridad, Vicent Monlleó. Reloj de sol, España 2011
Postura sentada, sujeción del pecho (derecho) por debajo, con la palma y el pulgar de la mano en "C".
Dimensiones: 80 x 120 cm.
Caridad, reloj de sol de placas cuadradas de 20 x 20 cm de barro cocido y cerámica policromada a mano realizada en 2011 por el pintor ceramista Vicent Monlleó, de la Colla Monlleó, en la Plaza redonda de Valencia, por encargo de la dirección de Telasmos para la calle Bairen 16 de Gandía. Basado en una adaptación libre de una Caridad de Lucas Cranach el Joven (imagen 15) que se conserva en la Galería de Arte de Hamburgo.
La alegoría de la Caridad en forma de una mujer amamantando o cuidando a varios niños es muy habitual en el arte, denominándose las obras, en ocasiones, como “Alma Parens” (en latín, madre nutricia o madre protectora).
La Caridad es una virtud cristiana, opuesta al odio y a la animadversión. Es una de las tres virtudes teologales junto con la Fe y la Esperanza. Definida en las palabras de Cristo: “Amarás .. a tu prójimo como a ti mismo” (Mat 19:19 y 22:39, Mar 12:31 y Luc 10:27), San Pablo la equipara al Amor y la define como superior en excelencia a las otras dos virtudes (1Cor 13:13).
Caridad, reloj de sol de placas cuadradas de 20 x 20 cm de barro cocido y cerámica policromada a mano realizada en 2011 por el pintor ceramista Vicent Monlleó, de la Colla Monlleó, en la Plaza redonda de Valencia, por encargo de la dirección de Telasmos para la calle Bairen 16 de Gandía. Basado en una adaptación libre de una Caridad de Lucas Cranach el Joven (imagen 15) que se conserva en la Galería de Arte de Hamburgo.
La alegoría de la Caridad en forma de una mujer amamantando o cuidando a varios niños es muy habitual en el arte, denominándose las obras, en ocasiones, como “Alma Parens” (en latín, madre nutricia o madre protectora).
La Caridad es una virtud cristiana, opuesta al odio y a la animadversión. Es una de las tres virtudes teologales junto con la Fe y la Esperanza. Definida en las palabras de Cristo: “Amarás .. a tu prójimo como a ti mismo” (Mat 19:19 y 22:39, Mar 12:31 y Luc 10:27), San Pablo la equipara al Amor y la define como superior en excelencia a las otras dos virtudes (1Cor 13:13).















