Virgen de la Leche, anónimo cuzqueño, Óleo/tela, Perú 2020
Postura sentada, sujeción del pecho (izquierdo) con pinza de dedos índice y medio.
Dimensiones: 60 x 40 cm
Virgen de la Leche, pintura peruana contemporánea de tradición cuzqueña, realizada según modelos de la pintura devocional virreinal. Óleo sobre lienzo, profusamente ornamentado con brocateado en relieve, aplicación de hilo metálico dorado y elementos ornamentales dorados, imitando bordados, flores y tejidos de oro. Debido a una eyección provocada por la oxitocina, del pecho mana espontáneamente la leche a chorro en forma de gotas que caen sobre boca y barbilla del niño, siendo una imagen frecuente en estas pinturas marianas.
La escuela cuzqueña o cusqueña representa la simbiosis cultural ocurrida a lo largo del siglo XVI de dos mundos culturales, el invasor hispano y el autóctono americano. A la imaginería cristiana se añaden elementos ancestrales peruanos: aves, alimentos y plantas. Con frecuencia la Pacha Mama o Madre Tierra se asimila a la Virgen María, a la que pintan con vestimenta regional típica ricamente bordada con motivos florales y dorados.
Desde el siglo XVIII predominan pintores indígenas y mestizos que se apartan claramente del modelo barroco europeo. Hoy persisten excelentes artistas que realizan réplicas de esta escuela en Cusco (Cuzco) y Lima.
Actualizado el: 12/09/2026
Virgen de la Leche, pintura peruana contemporánea de tradición cuzqueña, realizada según modelos de la pintura devocional virreinal. Óleo sobre lienzo, profusamente ornamentado con brocateado en relieve, aplicación de hilo metálico dorado y elementos ornamentales dorados, imitando bordados, flores y tejidos de oro. Debido a una eyección provocada por la oxitocina, del pecho mana espontáneamente la leche a chorro en forma de gotas que caen sobre boca y barbilla del niño, siendo una imagen frecuente en estas pinturas marianas.
La escuela cuzqueña o cusqueña representa la simbiosis cultural ocurrida a lo largo del siglo XVI de dos mundos culturales, el invasor hispano y el autóctono americano. A la imaginería cristiana se añaden elementos ancestrales peruanos: aves, alimentos y plantas. Con frecuencia la Pacha Mama o Madre Tierra se asimila a la Virgen María, a la que pintan con vestimenta regional típica ricamente bordada con motivos florales y dorados.
Desde el siglo XVIII predominan pintores indígenas y mestizos que se apartan claramente del modelo barroco europeo. Hoy persisten excelentes artistas que realizan réplicas de esta escuela en Cusco (Cuzco) y Lima.


