Virgen de la Leche, Lucas Cranach el Viejo 1530. Postal, Alemania 2001
Postal con fotografia AKG images.
Adi. I. dc. Al.
Dimensiones: 148 x 104 mm.
Virgen amamantando al Niño, óleo sobre tabla de 49,5 x 32,7 cm, obra c. 1530/35 del pintor y grabador alemán, Lucas Cranach el Viejo (Kronach, 1472 – Weimar, 1553), que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Leipzig.
Esta obra es muy similar a otro óleo sobre madera de 57 x 34 cm de alrededor de 1530 atribuido al mismo autor, que se conserva en el Monasterio de los Capuchinos de Innsbruck (Austria) y que fue ampliamente copiado por muchos otros pintores, ente ellos su hijo. Los estilos de ambos, padre e hijo, son tan parecidos que ha habido problemas de atribución de obras.
Hay otra obra muy similar atribuida a su hijo en el Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba, edificio Arte Universal, en La Habana. Otra obra similar se conserva en el museo Dom de Viena.
Es especulativo y no hay bases serias para afirmar que la modelo de esta obra, como la de tantas otras de Cranach padre e hijo y algún otro pintor de la época, fuese Catalina de Mecklemburgo-Schwerin (1487-1561), duquesa de Sajonia. Tanto ella, como Lucas Cranach el Viejo, fueron firmes y tempranos partidarios de la reforma luterana.
Virgen amamantando al Niño, óleo sobre tabla de 49,5 x 32,7 cm, obra c. 1530/35 del pintor y grabador alemán, Lucas Cranach el Viejo (Kronach, 1472 – Weimar, 1553), que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Leipzig.
Esta obra es muy similar a otro óleo sobre madera de 57 x 34 cm de alrededor de 1530 atribuido al mismo autor, que se conserva en el Monasterio de los Capuchinos de Innsbruck (Austria) y que fue ampliamente copiado por muchos otros pintores, ente ellos su hijo. Los estilos de ambos, padre e hijo, son tan parecidos que ha habido problemas de atribución de obras.
Hay otra obra muy similar atribuida a su hijo en el Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba, edificio Arte Universal, en La Habana. Otra obra similar se conserva en el museo Dom de Viena.
Es especulativo y no hay bases serias para afirmar que la modelo de esta obra, como la de tantas otras de Cranach padre e hijo y algún otro pintor de la época, fuese Catalina de Mecklemburgo-Schwerin (1487-1561), duquesa de Sajonia. Tanto ella, como Lucas Cranach el Viejo, fueron firmes y tempranos partidarios de la reforma luterana.


