Madre lactante, anónimo. Figura belén napolitano, Italia 1980 – 2000
Abmessungen: 290 x 120 x 190 mm, 694 g.
Figura de belén napolitano (pesebre o presepio napolitano) realizado por artesano anónimo, posiblemente a mediado del siglo XX y posteriormente ensamblado (encolado) y finalmente arrancado de la escenografía de un presepio napolitano de gran tamaño. Representa un madre o nodriza tras haber amamantado a un bebé. La cabeza, el torso y extremidades son de terracota pintada al óleo, ojos de cristal o simulación vítrea brillante, cuerpo y zona proximal de miembros de estopa enrollada con cuerda y la ropa, de tela.
Die pesebre napolitano es una representación plástica de tipo belenístico en torno al nacimiento de Cristo. Hay antecedentes desde el siglo X en las tradiciones navideñas de la región de la Campania italiana, y en la ciudad de Nápoles en particular. En la Navidad de 1223 San Francisco de Asís realizó en Greccio (Piamonte, Italia) una representación “teatral” del nacimiento en Belén de Jesucristo, con seres vivientes, inaugurando y popularizando la tradición del “nacimiento” o “belén” o «pesebre» que se representaba en las iglesias.
Su mayor esplendor arranca en el siglo XVII con una gran riqueza y profusión de figuras y escenarios, pasando de las iglesias a las mansiones aristocráticas. Nobles y cortesanos compiten por crear las escenografías más suntuosas, transformándolo en un arte cortesano que recreaba la vida napolitana con total lujo y detalle. La ambientación es anacrónica, con vestidos, profesiones, personajes y escenarios de la región de Campania. El rey Borbón Carlos de Nápoles (futuro Carlos III de España) protegió y expandió esta tradición por España y América. Se conservan pesebres napolitanos en muchos museos del mundo y hoy pueden adquirirse en la calle de San Gregorio Armeno, en Nápoles.
Figura de belén napolitano (pesebre o presepio napolitano) realizado por artesano anónimo, posiblemente a mediado del siglo XX y posteriormente ensamblado (encolado) y finalmente arrancado de la escenografía de un presepio napolitano de gran tamaño. Representa un madre o nodriza tras haber amamantado a un bebé. La cabeza, el torso y extremidades son de terracota pintada al óleo, ojos de cristal o simulación vítrea brillante, cuerpo y zona proximal de miembros de estopa enrollada con cuerda y la ropa, de tela.
Die pesebre napolitano es una representación plástica de tipo belenístico en torno al nacimiento de Cristo. Hay antecedentes desde el siglo X en las tradiciones navideñas de la región de la Campania italiana, y en la ciudad de Nápoles en particular. En la Navidad de 1223 San Francisco de Asís realizó en Greccio (Piamonte, Italia) una representación “teatral” del nacimiento en Belén de Jesucristo, con seres vivientes, inaugurando y popularizando la tradición del “nacimiento” o “belén” o «pesebre» que se representaba en las iglesias.
Su mayor esplendor arranca en el siglo XVII con una gran riqueza y profusión de figuras y escenarios, pasando de las iglesias a las mansiones aristocráticas. Nobles y cortesanos compiten por crear las escenografías más suntuosas, transformándolo en un arte cortesano que recreaba la vida napolitana con total lujo y detalle. La ambientación es anacrónica, con vestidos, profesiones, personajes y escenarios de la región de Campania. El rey Borbón Carlos de Nápoles (futuro Carlos III de España) protegió y expandió esta tradición por España y América. Se conservan pesebres napolitanos en muchos museos del mundo y hoy pueden adquirirse en la calle de San Gregorio Armeno, en Nápoles.








