La cabra nodriza, Niccolò Cannicci. Internet, Italia 2025
Dimensioni: 2508 por 1650 píxeles
La cabra nodriza, óleo sobre lienzo de 1885 actualmente en una colección privada, es obra de Niccolò Cannicci (Florencia 1846-1906), pintor florentino alumno de Pollastrini y de Antonio Ciseri, con relaciones estrechas con el movimiento macchiaioli (manchista) de pintores florentinos.
Las cabras de leche (chivas crianderas en Cuba) fueron muy empleadas en hospicios para alimentación del lactante debido a la reputación de mejor digestibilidad de la leche de cabra que la de vaca, poniéndose a los bebés, generalmente mayores de 4 a 6 meses, a mamar directamente de las ubres de la cabra.
La leche de cabra, tenida popularmente como más digestiva que la de vaca, es tan diferente o más que ella de la de mujer, pues su composición centesimal de proteínas, grasa, lactosa y minerales es de 3,4 – 4,5 – 4,3 – 0,8 (leche de vaca: 3,4 – 3,7 – 5 – 0,7; leche de mujer 1,1 – 4,2 – 7 – 0,2). Las de cabra y vaca, son leches que, debido al mayor contenido (3 a 4 veces más) de proteínas y minerales (sodio y potasio sobre todo), no son bien toleradas por lactantes menores de 4 a 6 meses, que pueden fallecer deshidratados en pocas semanas.
Fuente: Paricio Talayero JM. El libro de la lactancia. Ed. Penguin R.H. Barcelona, 2020, págs. 36 – 37 y 471.
La cabra nodriza, óleo sobre lienzo de 1885 actualmente en una colección privada, es obra de Niccolò Cannicci (Florencia 1846-1906), pintor florentino alumno de Pollastrini y de Antonio Ciseri, con relaciones estrechas con el movimiento macchiaioli (manchista) de pintores florentinos.
Las cabras de leche (chivas crianderas en Cuba) fueron muy empleadas en hospicios para alimentación del lactante debido a la reputación de mejor digestibilidad de la leche de cabra que la de vaca, poniéndose a los bebés, generalmente mayores de 4 a 6 meses, a mamar directamente de las ubres de la cabra.
La leche de cabra, tenida popularmente como más digestiva que la de vaca, es tan diferente o más que ella de la de mujer, pues su composición centesimal de proteínas, grasa, lactosa y minerales es de 3,4 – 4,5 – 4,3 – 0,8 (leche de vaca: 3,4 – 3,7 – 5 – 0,7; leche de mujer 1,1 – 4,2 – 7 – 0,2). Las de cabra y vaca, son leches que, debido al mayor contenido (3 a 4 veces más) de proteínas y minerales (sodio y potasio sobre todo), no son bien toleradas por lactantes menores de 4 a 6 meses, que pueden fallecer deshidratados en pocas semanas.
Fuente: Paricio Talayero JM. El libro de la lactancia. Ed. Penguin R.H. Barcelona, 2020, págs. 36 – 37 y 471.

