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Chiva criandera, cabra. Postal (9), Cuba 1913

Dimensioni: 88 x 137 mm

SezioneCartoline
MaterialeCartone
ContinenteAmerica
PaeseCuba
Anno1913

En Cuba hubo toda una antigua tradición de entrenar cabras (chivas) como amas de cría para amamantar a niños pequeños; se les llamaba chivas crianderas.

Eliza Mc Hatton-Ripley huyó con su familia y dos esclavos, de la guerra civil de USA, viviendo en Matanzas (Cuba) entre 1965 y 1975 en el ingenio azucarero “Desengaño”; en su libro “De bandera a bandera” (1869) escribe:

"Visitando una famiglia nelle nostre vicinanze, il bambino piangeva; immediatamente una capra entrava nella stanza, si sdraiava sul pavimento in una posizione comoda per il bambino per ottenere il suo cibo, e il bambino coglieva l'occasione con lo stesso entusiasmo con cui avrebbe fatto con la propria madre. La capra, dopo aver fatto il suo dovere materno, si separava con cura dal bambino e scompariva. La capra, avendo fatto il suo dovere materno, si separava con cura dal capretto e spariva. Una capra così ben istruita è tenuta in grande considerazione e passa da una famiglia all'altra come tata mensile.

La leche de cabra, tenida popularmente como más digestiva que la de vaca, es tan diferente o más que ella de la de mujer, pues su composición centesimal de proteínas, grasa, lactosa y minerales es de 3,4 – 4,5 – 4,3 – 0,8 (leche de vaca: 3,4 – 3,7 – 5 – 0,7; leche de mujer 1,1 – 4,2 – 7 – 0,2). Debido al mayor contenido (3 a 4 veces más) de proteínas y minerales (sodio y potasio sobre todo) son leches, las de cabra y vaca que no son toleradas por lactantes menores de 4 a 6 meses, que pueden fallecer deshidratados en pocas semanas.

(Fuente: Paricio Talayero JM. El libro de la lactancia. Ed. Penguin R.H. Barcelona, 2020, págs. 36 – 37 y 471)

de

En Cuba hubo toda una antigua tradición de entrenar cabras (chivas) como amas de cría para amamantar a niños pequeños; se les llamaba chivas crianderas.

Eliza Mc Hatton-Ripley huyó con su familia y dos esclavos, de la guerra civil de USA, viviendo en Matanzas (Cuba) entre 1965 y 1975 en el ingenio azucarero “Desengaño”; en su libro “De bandera a bandera” (1869) escribe:

"Visitando una famiglia nelle nostre vicinanze, il bambino piangeva; immediatamente una capra entrava nella stanza, si sdraiava sul pavimento in una posizione comoda per il bambino per ottenere il suo cibo, e il bambino coglieva l'occasione con lo stesso entusiasmo con cui avrebbe fatto con la propria madre. La capra, dopo aver fatto il suo dovere materno, si separava con cura dal bambino e scompariva. La capra, avendo fatto il suo dovere materno, si separava con cura dal capretto e spariva. Una capra così ben istruita è tenuta in grande considerazione e passa da una famiglia all'altra come tata mensile.

La leche de cabra, tenida popularmente como más digestiva que la de vaca, es tan diferente o más que ella de la de mujer, pues su composición centesimal de proteínas, grasa, lactosa y minerales es de 3,4 – 4,5 – 4,3 – 0,8 (leche de vaca: 3,4 – 3,7 – 5 – 0,7; leche de mujer 1,1 – 4,2 – 7 – 0,2). Debido al mayor contenido (3 a 4 veces más) de proteínas y minerales (sodio y potasio sobre todo) son leches, las de cabra y vaca que no son toleradas por lactantes menores de 4 a 6 meses, que pueden fallecer deshidratados en pocas semanas.

(Fuente: Paricio Talayero JM. El libro de la lactancia. Ed. Penguin R.H. Barcelona, 2020, págs. 36 – 37 y 471)